Los champignones especialmente seleccionados por su tamaño y frescura, son cocidos suavemente en vino blanco junto al morrón, la cebolla y el tomate, resaltando su suave y exquisito sabor.
Estos champignones saborizados son excelentes para acompañar carnes blancas, rojas y pastas, pero también son el ingrediente ideal para la preparación de platos únicos y diferentes como tarteletas, sandwiches, salsas, pizzas... y todo lo que su buen gusto imagine.